En tiempos de pandemia por el virus Covid-19 es necesario organizarse mejor cuando toca realizar en el hogar teletrabajo. Esto con la intención de mejorar la calidad de vida hasta que el necesario confinamiento pase.

Como toda actividad existente, hay sus pros y sus contras. En esto son varias las oportunidades que se presentan si se recurre a la organización de espacio y de horarios, esto con la finalidad de ser productivo y además poder compartir con familiares.

En este aspecto son varios los puntos que pueden ser aprovechados. Lo primero en esta larga lista es, por ejemplo, el hecho de que ya no es necesario trasladarse de un lugar a otro. Es difícil acostumbrarse en un principio pensando en que esta rutina podría acabarse pronto. Pero una vez que se utilicen las adecuadas herramientas tecnológicas, todo el proceso se facilita e incluso, logra cambiar hábitos.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su informe Working anytime, anywhere: The effects on the world of work (Trabajar en cualquier momento y en cualquier lugar: los efectos en el mundo del trabajo) del año 2017 resalta que el teletrabajo permite una mayor autonomía sobre el horario laboral y una reducción considerable en el tiempo de desplazamiento al lugar de trabajo, lo que mejora la productividad y el equilibrio entre vida personal y laboral.

Para lograr esto entonces es necesario seguir algunas recomendaciones.

Fijar rutinas y horarios para más que teletrabajo

Es lo primero que hay que establecer para mantener una relativa normalidad. Mantener una rutina diaria y determinar una hora en específico para hacer las actividades del día como ducharse, comer y lo más esencial: trabajar.  Instaurar un “modo trabajo” ayuda a adoptar un hábito nuevo y deja en claro a todos que ese momento está dedicado solo a eso.

Ubicar un espacio para dedicarle el trabajo

Un área dentro del hogar para dedicarse al trabajo es necesario para no caer en tentaciones hacia la procrastinación. Lo más recomendable es ubicar un escritorio o una zona plana donde se delimiten funciones y no termine siendo el mismo espacio donde se acumulen envases porque además sirve para comer.

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No olvidar los momentos de distracción

Aun dentro de una oficina, distraerse resulta importante en una jornada laboral. Al momento de organizar los planes no hay que olvidar esto para evitar atascos en las tareas. Una distracción de 10 a 15 minutos por cada dos horas frente a la pantalla no solo ayuda a despejar a la mente sino que ayuda a la salud visual.

Estirar músculos es también importante

Así como la mente debe ser ejercitada, los músculos del cuerpo deben estirarse para evitar ser atrofiados. Caminar un poco y moverse en la posición en la silla es necesario. De esta manera se mantiene ese precepto de mente sana, cuerpo sano.

Mantener el contacto con compañeros y familiares

El confinamiento puede terminar perjudicando no solo las relaciones sociales sino familiares. En el ámbito laboral es necesario mantener un contacto grupal no solo para saber cómo van las finanzas y el funcionamiento de la empresa sino para compartir en momentos que podrían lucir crítico. Hacer esto a través de aplicaciones como Zoom, es sencillo y terminará agregando valor a la experiencia.