Entre las resoluciones de año nuevo se debe incluir la de evitar ser víctima de un fraude en línea. Afortunadamente es un objetivo en el que hace falta más la prevención en la rutina diaria que el compromiso y disciplina en un gimnasio.

Lo más recomendable es optar por el conocimiento y esto se logra leyendo lo que dicen los expertos sobre este tema. En este apartado es la gente de Kaspersky Labs quien publica en su blog una nota al respecto mencionando los casos más comunes en los que una persona podría caer dentro de las estadísticas.

Son dos esquemas en los que se hace hincapié de acuerdo a la firma. En ambos casos la persona perjudicada recibe dinero. Pese a que al principio puede ser una buena noticia, lo cierto es que todo termina siendo un eslabón de la larga cadena de fraude.

Fraudes en línea basados en transferencias de dinero

El primero mecanismo de fraude en línea basado en transferencia de dinero implica a trabajadores independientes/autónomos, personas freelance y hasta pequeñas empresas. Son contactados para realizar un servicio en específico (que usualmente está relacionado con algo muy puntual en el área de diseño, redacción o material publicitario, por ejemplo).

Después de un intercambio de correos y de mensajes, se establece una historia que puede variar según el caso pero termina con la persona enviando dinero a un desconocido.

Esto se hace con el interesado en el servicio enviando una suma que dobla a lo solicitado por el servicio. De esta manera se le pide a la próxima víctima que transfiera la mitad a un tercero y luego conserve el resto como pago total o parcial.

El problema viene luego cuando la tarjeta o cuenta desde donde se realizó la transferencia original se reporta como robada. La institución bancaria revierte la transacción y el perjudicado pierde todo, incluyendo sus honorarios y el pago adicional.

Cuenta Kaspersky que generalmente ese dinero extra se le pide al trabajador autónomo, freelance o pequeña empresa por lo que luego es difícil de rastrear y recuperar.

Más fraudes en línea

El segundo mecanismo de fraude es más amplio y puede pasarle a cualquiera. Alguien transfiere dinero a la cuenta de la persona y más tarde recibe una llamada o mensaje de texto de alguien asegurando que se hizo la transferencia por error y pide regresarlo.

Pasa igual que en el primer caso: la transacción se invierte y el monto transferido se esfuma no sin antes aprovechar el envío realizado previamente.

Lo recomendable entonces al recibir cualquier suma de dinero por parte de desconocidos es bloquear al remitente sospechoso y en caso de haber contacto, decirle a la persona que contacte a su banco.

Tampoco hay que gastarse el dinero porque puede ser una gota de agua en este gran océano de la fraudulencia.

Adicional, es recomendable proteger cada dispositivo que se usa con software adecuado que ayuda a identificar contenido sospechoso.